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Patterson Arnold je objavio novost pre 4 godine, 2 meseca
Las lámparas LED consumen en torno a un cincuenta por ciento menos de electricidad que las lámparas incandescentes, fluorescentes y halógenas usuales, lo que se traduce en un importante ahorro de energía, sobre todo en ambientes en los que la luz continúa encendida a lo largo de largos periodos. Además de esto, los LEDs dirigen la luz en una dirección específica, a diferencia de las lámparas convencionales que emiten luz -y calor- en todas y cada una de las direcciones (como los LEDs se montan sobre una superficie plana, emiten luz en forma de semiesfera y no de esfera). Esta función de iluminación direccional reduce el desperdicio de luz y energía.
Larga vida de los led
A diferencia de las lámparas incandescentes, los LED no se „queman“ ni fallan, sencillamente cambian de intensidad con el tiempo. Los LED de calidad tienen una esperanza de vida de 30.000-50.000 horas o más, dependiendo de la calidad de la lámpara o la luminaria. Una lámpara típica sólo dura unas mil horas; una lámpara CFL equivalente dura entre ocho mil y diez.000 horas. Merced a su mayor vida útil, los LED reducen los costes de mano de obra asociados a la substitución de las bombillas en los espacios comerciales, lo que se traduce en un menor mantenimiento del sistema de iluminación.
Funcionamiento a baja temperatura
A diferencia de las lámparas fluorescentes, los LEDs adoran el clima frío. A bajas temperaturas, se requiere un mayor voltaje para encender las lámparas fluorescentes y el flujo luminoso (la potencia o intensidad percibida de la luz) disminuye. Por otro lado, la potencia de los LEDs aumenta conforme reduce la temperatura de funcionamiento. Esto causa que los LED sean una alternativa natural para vitrinas refrigeradas, congeladores y cámaras frigoríficas, así para aplicaciones exteriores como aparcamientos, bordillos de edificios y señalización. En las pruebas del DOE de iluminación LED para vitrinas refrigeradas, se midió una mejora del 5 por cien en la eficiencia a -5°C (la eficacia de una luminaria en lúmenes por vatio, como los quilómetros por galón) en comparación con el funcionamiento a 25°C.
Sin filamentos ni carcasas de cristal, los LED son indestructibles y prácticamente inmunes a las vibraciones y otros golpes. Las luminarias tradicionales suelen estar rodeadas de una carcasa de cristal o cuarzo, que es susceptible de sufrir daños. En cambio, los LED no suelen ser de cristal, sino están montados en una placa de circuito impreso y conectados por cables de soldadura, que pueden estar expuestos a golpes directos, pero no más que los teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos pequeños similares.
Encendido inmediato
La mayor parte de las lámparas fluorescentes y de HID no proporcionan la máxima luminosidad nada más encenderlas, y muchas tardan 3 minutos o más en alcanzarla. Los LED, en cambio, se encienden casi de manera inmediata y sin demora cuando alcanzan el 100 por cien de iluminación. Esto puede ser una ventaja después de un corte de luz o cuando los empleados abren un edificio a primera hora de la mañana cuando todavía está obscuro en el exterior.
ledbox de control
Las fuentes de luz convencionales acostumbran a tener una vida más corta porque se encienden y se apagan, al paso que los LED no se ven afectados por los ciclos rápidos. ledbox característica, los LEDs no sólo son adecuados para pantallas intermitentes, sino más bien asimismo para su uso con sensores de presencia o de luz diurna.
Al paso que hacer que los tubos fluorescentes comerciales sean regulables puede costar más de un dólar, los LED, como componentes semiconductores, son inherentemente controlables. Algunos LED pueden regularse hasta el diez por cien de su luminosidad, al tiempo que la mayoría de los tubos fluorescentes sólo alcanzan el treinta por ciento de su luminosidad máxima. Además de esto, los LEDs permiten una regulación continua en vez de por pasos (donde los pasos del 100 al 10 por ciento de salida de luz son suaves y continuos, no graduales).

